Visita turística y festividades

Corpus Christi en Toledo

 

Las tradiciones y las costumbres más arraigadas de Toledo alcanzan su máximo exponente durante sus fiestas. Desde hace siglos, las estrechas calles de su Casco Histórico acogen la festividad religiosa del Corpus Christi, declarada de Interés Turístico Internacional, durante las cuales la ciudad prepara sus mejores galas.

Las calles cubiertas de toldos y alfombradas de tomillo, romero y cantueso, junto a las flores y tapices de las fachadas, dan paso al vistoso cortejo procesional culminado por la Custodia de Enrique de Arfe, del siglo XVI. Estos días son el momento idóneo para visitar los patios tradicionales, abiertos al público y ornamentados.

En la primavera se celebra también la Semana Santa, de Interés Turístico Nacional, que muestra la austeridad de sus calles y los pasos cargados por sus cofrades en un espectacular silencio nocturno a la luz de las velas.

Con un carácter más popular, aunque también con un marcado acento religioso, se celebran la feria y fiestas de la ciudad, en pleno verano, en honor a la Virgen del Sagrario y muchas romerías, aunque la más importante es la romería de la Virgen del Valle, donde miles de toledanos salen al campo para disfrutar del 1 de mayo.

Ferias y fiestas

A pesar de la grandiosidad de las celebraciones del Corpus Christi en Toledo, la verdadera fiesta patronal es el 15 de agosto, el día de la Virgen del Sagrario. Es una fiesta de carácter local, religioso y lúdico.

Lo más tradicional y característico, además de las celebraciones litúrgicas de rigor y la ofrenda floral a la imagen de la Virgen del Sagrario, es la cita en el claustro de la catedral, donde se reparte el agua de sus cisternas y pozos, el Agua de la Virgen a la que una antigua tradición le otorga el carácter de milagrosa.

El calor de agosto está mitigado por la sombra de sus arcadas, donde sobre largas mesas están dispuestos los botijos, y también jarras y vasos para los que no dominan el arte de beber del botijo. El agua mana de conductos especiallente instalados para la fecha. Se suele beber un poco de agua en el momento, refrescarse, pero mucha gente se la lleva en botellas para los que no pudieron venir.

Esta tradición parte del siglo XVII, cuando finalizadas las obras de la Capilla de la Virgen del Sagrario se realizaron ocho días de fiestas en acción de gracias, pero el calor era tan intenso que numerosos fieles abandonaban la catedral. Ante tal problema, las autoridades eclesiásticas de la época ordenaron la construcción de tarimas para distribuir jarras rebosantes de aguas cristalinas provenientes de los pozos.

Romerías

En Toledo aún se mantiene viva la tradición de celebrar romerías a las ermitas en las proximidades de la ciudad. El calendario de las festividades religiosas de carácter popular comienza después de la Semana Santa, con los "reviernes" en la Ermita del Cristo de la Vega. No son romerías propiamente dichas, por tener carácter marcadamente litúrgico, preludiando durante siete semanas el Domingo de Pentecostés.

Las romerías populares culminan todas en una procesión por los aledaños de su correspondiente ermita. Las celebraciones y actividades variadas suelen durar los tres días del fin de semana, denominándose entonces triduo, siendo novena en el caso de la Virgen de la Estrella. En todas se obsequia a los asistentes con limonada y tostones. Suele haber las tradicionales subastas y rosquillas y tiros de cohetes al finalizar la fiesta.

La primera de las romerías es la de la Ermita de la Virgen de la Cabeza, celebrada el último domingo de abril.

El día uno de mayo los toledanos acuden a la más popular y concurrida romería en la Ermita de la Virgen del Valle. Los peregrinos que llegan la víspera reciben pan y queso de parte de los cofrades. Según reza la tradición, el día de la Virgen, las solteras que quieren dejar de serlo deben tocar la campana de la ermita. El sábado siguiente tiene lugar la subasta pública de los regalos ofrecidos por los comerciantes.

El segundo domingo de mayo se celebra la romería en la Ermita de Nuestra Señora de la Bastida. Después de la Solemne Eucaristía, los asistentes son invitados a tomar un aperitivo en el patio. Por la tarde la procesión sale del recinto por el pinar circundante. Según una leyenda popular, cada persona que visite el santuario, después de rezar delante de la cruz, debe coger una piedra para curar su dolor de muelas.

El tercer domingo de mayo se celebra la romería en la Ermita del Santo Ángel Custodio, la única que se encuentra dentro de un terreno privado, el Cigarral del Ángel. Tanto el cigarral como la ermita han sido restaurados recientemente, incluyendo el cuadro de Carduccio que preside el altar y el Jardín de los Poetas.

La romería empieza el sábado por la tarde con el rezo y la misa por los cofrades difuntos, seguida por la degustación del "agua del manantial del Santo", es decir, limonada con vino y fruta. El domingo a mediodía se celebra la misa y se bendicen las "quínolas" o pan del Santo, pastas preparadas especiales para la ocasión, siendo la procesión a la caída de la tarde. Es muy característico el modo de balancear la imagen por los costaleros al son del himno nacional, a la salida y entrada en la ermita, mientras los asistentes echan a la figura pétalos de rosas.

El cuarto domingo de mayo, siguiendo a la romería del Santo Ángel, se celebra la de la Ermita de la Virgen de la Estrella, si bien es una novena y ya el viernes de la semana anterior empiezan con un pregón las distintas actividades. El día de la fiesta propiamente dicha se celebra una misa con coro, el rosario, la novena y la procesión por la tarde. Luego hay migas, chocolatada, tradicionales concursos y subastas. La ermita, antaño situada en el arrabal, ha sido integrada dentro de las murallas de la ciudad.

También tiene arraigo la tradición del Rocío gracias a los andaluces afincados en Toledo. La procesión constituye la primera etapa simbólica del camino hacia Almonte. Parte de la iglesia del convento de San Antonio quince días antes del lunes de Pentecostés, llegando los romeros, vestidos con los típicos trajes rocieros, uniéndose a ellos los jinetes desde la Puerta del Cambrón, al recinto ferial de la Peraleda.

Cierran el calendario anual de las romerías, la de la Ermita de San Jerónimo, celebrada el domingo más próximo al 30 de septiembre, festividad del Santo y la de la Ermita de la Virgen de la Guía, celebrada siempre el 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar. Esta ermita se encuentra dentro de los terrenos de la Academia de Infantería y se abre al público solamente en esta ocasión. Durante toda la semana está montada la típica feria en el recinto de la Peraleda y se celebran conciertos, bailes y distintos espectáculos y actividades.

Semana Santa

La Semana Santa de Toledo, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, tiene un atractivo especial por el peculiar escenario de las estrechas y empinadas calles y su severidad penitencial. Todas las procesiones transcurren por la noche, mostrando la belleza y la antigüedad de algunas imágenes a la luz de cirios y hachones. Cada Hermandad y Cofradía lleva sus vestidos de colores característicos para cada una, de tipo Nazareno, compuestos por hábito con fajín y capuchón, capúz o capirote en la cabeza, muchos con velo que oculta la cara.

Durante varios días previos La Junta de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Toledo y la Iglesia toledana celebran sus septenarios y triduos con los Santos Oficios y otros cultos, como imposición y bendición de los hábitos de los nuevos hermanos. Además de asistir a las procesiones se visita al Santísimo en los tradicionales Monumentos, especialmente en los conventos de clausura. Es una oportunidad única de ver sus iglesias, verdaderas joyas artísticas, abiertas al público solamente el Jueves y el Viernes Santo. La primera procesión tiene lugar el Viernes de Dolores, en la semana anterior. La imagen de Nuestra Señora de la Soledad es portada y acompañada por las Damas de su Hermandad, vestidas de luto riguroso, saliendo a las once de la noche de la iglesia de Santas Justa y Rufina.

La procesión del Domingo de Ramos sale de la catedral por la Puerta del Reloj, para entrar de nuevo por la Puerta Llana. La procesión del Santísimo Cristo de la Esperanza, el Lunes Santo, suele estar acompañada en su comienzo por cantos gregorianos de los seminaristas. La procesión del Miércoles Santo, del Cristo Redentor, acaba con el Miserere cantado en la iglesia conventual de Santo Domingo el Real. La noche del Jueves al Viernes Santo dos procesiones salen de la Catedral Primada, a las nueve la primera y a miedianoche la segunda.

Son de recorrido más amplio, porque se les unen las procesiones del Cristo de la Expiración, desde las tres de la madrugada y la del Santo Encuentro desde las seis de la mañana. Este mismo día, al anochecer, comienzan simultáneamente tres procesiones, con inicio en las parroquias más antiguas, de Santa Leocadia, El Salvador y de Santa Justa y Rufina, compartiendo parte de su recorrido, para regresar a sus respectivas iglesias. Son las procesiones del Cristo de la Misericordia, Santísimo Cristo de la Fe y del Santo Entierro.

A continuación, a la una de la madrugada, siendo ya Sábado, comienza la procesión del Cristo de la Buena Muerte, desde el Monasterio de San Juan de los Reyes, llevando los penitentes el hábito franciscano. La vigilia pascual se realiza en todas las iglesias, esperando la medianoche, entrando en el Domingo de Resurrección con la doble procesión de la Santísma Virgen de la Alegría y del Jesús Resucitado, en la que, tras el encuentro de la imágenes, a la Virgen se le quita el velo de luto y los asistentes lo celebran con una chocolatada delante de la parroquia de San Andrés.

Información de interés:
- Fiesta de Interés Turístico Nacional
- Marzo-Abril (según calendario litúrgico)
- Recorridos diferentes desde cada iglesia sus tradicionales pasos.
- Salen desde grandes monumentos como la Catedral y el Monasterio de San Juan de los Reyes y de algunas de las parroquias más antiguas como Santa Leocadia, El Salvador, Santa Justa y Santa Rufina.

Recomendaciones:
- Buen momento para captar la belleza y reocgimiento de las estrechas calles del Casco Histórico. Las procesiones transcurren por la noche, resaltando las imágenes a la luz de cirios y hachones.

Web: www.semanasantatoledo.com

Corpus Christi

La procesión en la que la magnífica custodia de la Catedral Primada recorre las calles engalanadas de Toledo marca el día más grandioso en el calendario de las ceremonias religiosas y en la vida de la ciudad y los numerosos visitantes. La consideracion oficial de Fiesta de Interés Internacional no hace más que confirmar su importancia reconocida desde hace siglos.

UN POCO DE HISTORIA

Las primeras referencias escritas sobre el cortejo procesional se remontan al año 1418, cuando ni la catedral estaba terminada ni existía la mencionada joya. En los reinados de Carlos I y Felipe II, con los ceremoniales y boatos característicos para su dínastía, cobraría la fiesta su mayor auge y marcaría la pautas de celebrarla actualmente.

Para esta jornada la ciudad viste sus mejores galas, tardando un mes en colocar los adornos y los "toldos", en realidad palio para la custodia, a lo largo de todo el recorrido procesional. Se considera buen augurio que los toldos se mojen con la lluvia en este tiempo. Se instalan unos efímeros arcos de triunfo de verdes ramas. También se adornan los patios toledanos, verdaderos tesoros ocultos, que se pueden visitar durante unos cuantos días, mientras dura el concurso que decide cual es el más bonito.

La fiesta popular empieza la víspera, cuando cada toledano comprueba personalmente si todo está preparado y si los demás están haciendo lo mismo. Cientos de sillas desvencijadas reservan el sitio para la colocación de los asientos apropiados que se alquilan con antelación para ver la procesión en primera fila.

Por la tarde un alegre pasacalles con gigantes, cabezudos y la tradicional Tarasca recorre el trayecto marcado, al son de la música. Esa misma noche lo hace también oficialmente la corporación muncipal acompañada por el pertiguero, cuya función era asegurarse que ningún toldo u ornamento impidiera el paso de la custodia, con sus casi cuatro metros de altura.

EL DIA GRANDE

El gran día, de los balcones en la plaza de Zocodover, penden ricas telas bordadas de los reposteros o colgaduras con escudos y motivos eucarísticos. El suelo está tapizado con hierbas aromáticas y desde por la mañana se cuelgan de los muros de la Catedral los enormes tapices flamencos de los siglos XVI y XVII, en lo que será el primer y el último tramo de la procesión. Vuelven los gigantes y cabezudos al son de la orquesta. A las once de la mañana, tras la solemne misa pontifical, la comitiva procesional empieza a salir del templo por a Puerta Llana. En la calle ya espera el piquete a caballo de la Guardia Civil en uniforme de gala y los timbaleros municipales, también ecuestres, para iniciar la marcha hacia el transepto sur. Detrás del pertiguero es llevada la histórica cruz procesional del cardenal Carrillo con la manga del cardenal Cisneros.

Los más de treinta grupos participantes llevan sus trajes representativos y portan los correspondientes pendones y guíones, respetando el orden marcado por el protocolo del cortejo.

Detrás del histórico Gremio de Hortelanos van las cofradías y hermandades de menor antiguedad, niñas y niños de Primera Comunión, asociaciones cristianas y Capítulos. Como religiosos caminan primero los seminaristas, seguidos de las órdenes religiosas, el clero secular, teniendo la Cofradía de la Santa Caridad, fundada tras la conquista de Toledo en 1085, el privilegio de ir directamente delante la cruz del cardenal Mendoza y de los capellanes de la Catedral que preceden la salida de la Custodia. Momento este anunciado por disparos de morteros.

La sigue el Arzobispo Primado con su séquito y el Obispo Auxiliar y luego las representaciones oficiales de las distintas administraciones e instituciones públicas y militares. Hay una parada de carácter litúrgico en la Plaza de Zocodover, anunciada también por los cohetes, al igual que la entrada de la Custodia a la Catedral.

El recorrido dura alrededor de tres horas ante la expectación de miles de asistentes que abarrotan las calles a lo largo de todo el recorrido.

Con ocasión de la festividad del Corpus Christi, durante un mes, se organizan en Toledo numerosos actos culturales y lúdicos, exposiciones, concursos, competiciones deportivas, conciertos y verbenas, así como Festival de la Música Antigua y festejos taurinos de gran categoría.

Datos de la fiesta:
Categoría: Declarada de Interés Turístico Internacional
Tradición: Siglo XIV

Información de interés:
Fechas: Mayo-Junio, en función del calendario litúrgico.
Lugar: Recorrido procesional por diversas calles del Casco Histórico, comenzando y terminando en la Catedral.

Recomendaciones:
- Disfrute del especial colorido y ambiente engalanado con flores, tomillo y tapices de las calles.
- Durante la celebración de las fiestas, aproveche las diferentes actividades culturales que tienen lugar en la ciudad con motivo de la Semana Grande de Toledo.
- El calor aprieta en estas fechas. Aproveche los toldos que cubren las calles por donde discurre la procesión. Se colocan varios días antes y se quitan varios días después de su celebración.

Web: Toledo Turismo

LA CUSTODIA DE ARFE

El objeto más importante que se guarda en la capilla del Tesoro es la gran custodia de Enrique de Arfe (encargo del cardenal Cisneros) que elaboró entre 1517 y 1524. Es de traza gótica arcaizante y de una gran belleza arquitectónica. En un principio se labró en plata pero a finales del siglo XVI el arzobispo Quiroga mandó que se dorase, para hacer juego con la custodia del altar mayor, que es de madera dorada.

El Cardenal Cisneros deseaba una custodia de mayor presencia e importancia que la de Isabel la Católica para que luciera en la procesión del Corpus Christi de Toledo, la más importante que se celebraba en Castilla. La custodia tardó siete años en elaborarse y su coste superó los quince millones de maravedíes, de los que Arfe recibió, además de los 2.700 reales estipulados, un aguinaldo de 2.500 maravedíes que el cabildo catedralicio le entregó en la Navidad de 1523 impresionado por su trabajo.

Tiene planta hexagonal. Se va elevando en columnillas que están primorosamente ejecutadas, con adornos en pedrería y variadas figuritas de ángeles, santos, florones, campanitas y espigas. El conjunto se cierra en el último cuerpo donde está colocada una cruz del siglo XVI. La peana sobre la que se sustenta es barroca del siglo XVIII.

En Toledo se tiene por costumbre desde el año 1595 sacar esta custodia en la procesión del Corpus Christi, sobre una carroza fabricada para este fin con una nivelación muy ajustada que se acciona mecánicamente. En la procesión van por delante de la custodia las autoridades políticas y eclesiásticas y detrás los cadetes de la Academia de Infantería.

Datos curiosos: La custodia está armada con la ayuda de 12.500 tornillos que la sujetan, 5.600 piezas diversas y 260 figurillas. Se emplearon 183 kg de plata más 18 de oro. Entre las inscripciones grabadas en la misma, se puede leer: «Don Francisco Jiménez [Cardenal Cisneros], Cardenal Arzobispo de Toledo, Gobernador de España y conquistador de África, mandó hacer esta custodia del Santísimo Cuerpo de Cristo, la cual se concluyó en sede vacante, siendo Obrero Diego López de Ayala. Año del Señor 1524.»

Fuente: Toledo Turismo

 
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